La gota de la vida, que no nos falte nunca.
La luz, traspasando las nubes y alumbrando las montañas que separana el pueble de Serra del mirador del Alto del Pino, también conocido como Las Antenas.
Justo en este punto termina la tierra y se entra en el fin del mundo, las mares y los cielos se funden en un abismo desconocido.
Un fotógrafo espera la salida del sol, intenta captar ese momento lleno de luz y colores, la toma de la camara y el toque personal del fotografo creará una imagen que ninguna retina sería capaz de ver.

La flor que mas hambienta en estas fechas los campos de nuestra comunidad.
Como se ve, es una foto experimental, me costó bastante trabajo conseguir esos efectos, puede parecer un montaje, sinceramente hasta yo tengo mis dudas.
Kimi estruja el nº1 por el circuito de cheste.
En una reunión de colegas aficionados como yo a la fotografía.

Dos Anades Reales machos y uno embra volando sobre la marjal
Un amanecer en un día muy frio de enero en la marjal del moro, cerca de la playa de Puzol,un bonito sitio

En un día de enero lluvioso y con mucho viento, uno de los molinos se puedde visitar por el interior, vale la pena hacer una parada y ver como fucionan esos gigantes.
Las tablas de Daimiel se visitan recorriendo estos pasillos, el día que las visité no acompañó el tiempo, tube que hacer todo el recorrido con paraguas, valió la pena
No me pude resistir, no es mi estilo pero a vcces te sale y haces un robado
Son imaginaciones mías.
Palistas remando al atardecer
Con esta foto gané un modesto concurso de fotografía.
La barca llega con la puesta de Sol.

Puente sobre el Loira en Langeais
Tuve la suerte de encontrarme con esas nubes durante los días que estuve visitando los castillos y los jardines del Valle del Loira.Ya iré añadiendo alguna foto mas.

Una nocturna de Serra
Pronto anochecerá en Serra, foto tomada desde la subida al castillo

Otra versión de la puesta de Sol desde la subida al castillo de Serra, mas abajo el pueblo va quedando en osuridad.
Esto es lo que pude ver durante un atardecer de Agosto desde la carretera que sube al castillo de Serra.
Con mi teleobjetivo pude ver al moro contemplar la luna llena.
El y yo fuimos a ver como amanecía, en un descuido plasmé la belleza de su silueta, es un mito, sus mas de cuarenta años de existencia lo convierten en pura leyenda, me siento afortunado de poder disfrutar su compañía.